Un nombre dentro de la respuesta de su marido
Tenazuchi entra en el Kojiki sin hablar. Susanoo, recién expulsado del cielo, desciende a las cabeceras del río Hi y encuentra a un anciano y a una anciana con una muchacha entre ellos, los tres llorando. Pregunta quiénes son, y es el anciano quien responde: primero con el nombre de su padre, y luego con tres nombres de un tirón.
僕名謂足〈上〉名椎,妻名謂手〈上〉名椎,女名謂櫛名田比賣。」
«Me llamo por el nombre de Anciano-que-Acaricia-los-Pies, mi mujer se llama por el nombre de Anciana-que-Acaricia-las-Manos, y mi hija se llama por el nombre de Princesa-Maravillosa-de-Inada» — Kojiki, secc. XVIII; versión española a partir de la traducción inglesa de Basil Hall Chamberlain (1882)
El par de nombres está construido como par. 足名椎 y 手名椎 difieren en un solo carácter, pie frente a mano, y los calcos de Chamberlain conservan la simetría: Anciano-que-Acaricia-los-Pies y Anciana-que-Acaricia-las-Manos. Nada en el pasaje explica la caricia, y esta entrada no suple una razón que el texto calla. Lo que el texto sí aporta es el escenario: los dos con una niña colocada entre ellos, de modo que el gesto que el nombre registra tiene un objeto, una hija, y ninguna otra que quede.
Ocho hijas y el año que volvió
La razón del llanto es lo segundo que dice el anciano. Tuvieron ocho hijas, 八稚女 en el kanbun; la serpiente de ocho horquillas de Koshi ha venido cada año y se ha llevado una, y su hora ha vuelto a llegar. Kushinada-hime es la octava. Ambos padres son 國神, deidades terrestres, y su marido es hijo de Ōyamatsumi, el Poseedor de la Gran Montaña, cuya descendencia la crónica nombra una y otra vez; el linaje de la propia Tenazuchi el Kojiki no lo da nunca.
El apetito anual de la serpiente recorre el país del arroz, y el nombre de la hija superviviente lleva dentro 稻田, el arrozal. Leídas así, las ocho hijas son ocho cosechas, y Tenazuchi es una de las dos figuras que están de pie delante de la última. La crónica no formula tal cosa; dice solo que tuvieron ocho, que siete ya no están, y que lloran porque vuelve a ser esa época del año.
La única frase, dicha al unísono
Susanoo pide a la muchacha. El anciano responde que no sabe quién pregunta. Susanoo se nombra hermano mayor de Amaterasu y dice que acaba de bajar del cielo, y solo entonces el Kojiki, por primera y última vez, deja hablar a Tenazuchi — y no la deja hablar sola.
尒,足名椎、手名椎神白:「然坐者恐,立奉。」
«Entonces las deidades Anciano-que-Acaricia-los-Pies y Anciana-que-Acaricia-las-Manos dijeron: “Si es así, con reverencia te la ofreceremos.”» — Kojiki, secc. XVIII; versión española a partir de la traducción inglesa de Basil Hall Chamberlain (1882)
El sujeto es 足名椎、手名椎神, ambas deidades, y el verbo 白 es único y compartido. Es la gramática de una respuesta conjunta, no la de un marido que responde por su mujer: cueste lo que cueste, el texto registra que los dos lo pagan juntos. La frase es además breve hasta la sequedad — un reconocimiento de rango, 恐, y luego el ofrecimiento. Les han pedido a su octava hija un dios que acaba de dar su nombre, y consienten en ocho caracteres.
Qué le ocurre después
Nada más en la crónica es suyo. Susanoo convierte a Kushinada-hime en un peine, se lo clava en el pelo y da a sus padres las instrucciones — el licor ocho veces refinado, la cerca con ocho puertas, una tinaja en cada una — y las instrucciones se dirigen a ambos por su nombre. Muerta la serpiente, la sección siguiente del Kojiki premia solo al padre: Ashinazuchi es nombrado mayordomo del palacio de Susanoo y recibe un nombre nuevo con el cargo. Tenazuchi no aparece nombrada en esa sección en absoluto. Está presente para el miedo, presente para el consentimiento, presente para el trabajo, y ausente del arreglo final.