Höðr es hijo de Odín, hermano de Baldr, y es ciego. Snorri dice de él solamente que tiene fuerza de sobra, que los dioses preferirían no tener que mencionar nunca su nombre y que su obra será recordada largo tiempo: una presentación que trata por entero de lo que va a hacer.
Lo que hace es lanzar. Cuando Frigg ha tomado juramento a todas las cosas del mundo de no dañar a Baldr, los dioses convierten el resultado en un juego: ponen a Baldr en medio de la asamblea y le disparan, lo golpean y le arrojan piedras, y nada lo toca. Höðr se queda fuera del círculo, porque no ve y no tiene nada que arrojar. Loki, que ha sabido por Frigg que ella pasó por alto el muérdago por considerarlo demasiado joven para jurar, le pone una vara de él en la mano y lo apunta.
Varð af þeim meiði, er mær sýndisk, harmflaug hættlig, Höðr nam skjóta
«De la rama que parecía tan delgada y hermosa vino un dardo dañino que Höðr habría de lanzar.» — Völuspá 33; trad. inglesa de Bellows
El dardo atraviesa a Baldr y este cae muerto —en el relato de Snorri, la peor acción jamás cometida entre dioses y hombres—. Y entonces no ocurre nada, que es lo extraño: los dioses están en suelo sagrado donde no puede derramarse sangre, y solo pueden quedarse allí, llorar y mirarse unos a otros. El ajuste de cuentas se aplaza, y cuando llega no lo ejecuta ninguno de ellos. Odín engendra a Váli expresamente para eso, y Váli, con una noche de vida, sin haberse lavado las manos ni peinado el cabello, mata a Höðr y lo lleva a la pira.
El peso moral del caso es peculiar y merece detenerse en él. Höðr es ciego, se le entrega el arma, se le apunta y no sabe qué lanza ni contra quién; según cualquier criterio que las demás culturas de esta wiki reconocerían, el asesino es Loki. Sin embargo el castigo recae sobre la mano y no sobre la mente que la movió, y recae automáticamente, sin juicio ni vacilación. Saxo Gramático cuenta una historia completamente distinta en la que Høtherus es un héroe mortal, un pretendiente rival por Nanna, y mata a Balderus en combate leal por ella: una versión sin ceguera, sin muérdago y sin Loki, en la que Höðr es sencillamente el mejor de los dos. Que sobrevivan dos relatos tan distantes sugiere que el hermano ciego era ya una figura antigua e inestable cuando cualquiera de ellos se puso por escrito.
No desaparece para siempre. En la visión de lo que sigue al Ragnarök, los dioses supervivientes vuelven al campo donde estuvo Asgard, y Baldr y Höðr regresan juntos del reino de los muertos y se sientan en paz. Lo que se debía ha sido pagado, y la pareja que el relato se pasó entero separando queda restituida como hermanos.