Crono es el menor de los titanes y el de mayores consecuencias. Gea, harta de que Urano le devuelva los hijos al vientre, forja una hoz de adamanto gris y pregunta cuál de sus hijos la empuñará; solo Crono la toma. Castra a su padre desde una emboscada, ocupa el trono del cielo y hereda con él la maldición que Urano pronuncia al caer: que también a Crono lo derribará su propio hijo.
A esa profecía responde con el acto por el que se lo recuerda. Conforme Rea va pariendo, él se traga entero a cada recién nacido, tomándolo de las rodillas de la madre, de modo que sus rivales quedan dentro de él y no puede haber sucesión alguna.
καὶ τοὺς μὲν κατέπινε μέγας Κρόνος, ὥς τις ἕκαστος νηδύος ἐξ ἱερῆς μητρὸς πρὸς γούναθ᾽ ἵκοιτο, τὰ φρονέων, ἵνα μή τις ἀγαυῶν Οὐρανιώνων ἄλλος ἐν ἀθανάτοισιν ἔχοι βασιληίδα τιμήν
«Y a estos el gran Crono se los tragaba conforme cada uno llegaba del vientre de su madre a sus rodillas, con esta intención: que ningún otro de los ilustres descendientes del Cielo tuviera la dignidad real entre los inmortales.» — Hesíodo, Teogonía 459–462; trad. inglesa de Evelyn-White
Fracasa del modo habitual en tales precauciones: Rea esconde al sexto hijo y le entrega en su lugar una piedra envuelta, y el ya crecido Zeus lo obliga a devolver a los demás —primero la piedra, después los hermanos, vivos y sin digerir—. La guerra que sigue dura diez años y termina con los titanes encerrados en el Tártaro. El epíteto que Hesíodo le da una y otra vez es ankylomētēs, «el de retorcidas mañas», y las mañas son siempre de esta misma clase defensiva: acaparar, retener, impedir que ocurra lo siguiente.
Junto al ogro sobrevive un Crono más benigno. Los atenienses celebraban en pleno verano las Cronias, en las que los amos comían con sus esclavos, y los griegos que miraban hacia atrás situaban bajo su reinado una edad de oro en que los hombres vivían sin fatiga. Autores latinos posteriores lo fundieron con Saturno y la cosecha, de manera que el dios que devoró a sus hijos lleva también una hoz y preside el grano segado del año.